Reflexiones ambientales Urbanas:
número 43: ¡A desarmar la Pelopincho ®!!
Estamos en semana Santa del
2016.
Muchas piletas de lona todavía
están armadas pero ya no se usan.
Comenzaron las clases y ya no hay
tiempo para aprovecharlas.
Algunas están casi vacías, otras
todavía llenas.
Si los humanos no las usamos
serán aprovechadas por varias
especies de mosquitos.
Si no se desarman, serán criaderos de mosquitos durante la mayor parte del año, y nos llamará la
atención que hasta en invierno sentiremos la molestia de mosquitos en nuestras viviendas. Ya se
ha comprobado que estas piletas y las de material sirven como criaderos de mosquitos durante
todo el año:
( http://server.ege.fcen.uba.ar/gem/pdf/Fischer%20&%20Schweigmann%202010.pdf ).
Si las dejamos con poca agua, estaremos favoreciendo la colonización del Aedes aegypti. Si se
vacían sin guardarlas, acumularán agua de lluvia en pliegues, rincones, o en la base. Esa escasa
cantidad de agua es atractiva para que las hembras depositen allí sus huevos. Si se vacían, y se
desarman, y quedan semi-plegadas a la intemperie, pueden juntar suficiente agua de lluvia como
para formar un excelente criadero de Aedes aegypti u de otras especies de mosquitos. Como
Aedes aegypti deposita sus huevos sobre paredes, se corre el riesgo que queden pegados en la
parte de la lona cercana donde hay agua. Los huevos pueden resistir toda la temporada invernal y
eclosionar en el primer llenado durante la primavera o verano siguiente. Antes de guardar se debe
cepillar, enjuagar bien y secar con un material absorbente (papel o trapo seco). Lo recomendable
es que se guarde en un lugar seguro, seco y que no pueda acumular agua hasta el periodo estival
siguiente.
Nicolás Schweigmann
Grupo de Estudio de Mosquitos
EGE - IEGEBA, FCEyN-UBA CONICET
Gustavo C. Rossi
Centro de Estudios de Parásitos y
Vectores
CCT La Plata-CONICET-UNLP
Med.
Mirta Mierez
Docente Área Parasitologia
Facultad de Medicina- UNNE
Corrientes
Nora Burroni
Grupo de Estudio de Mosquitos
EGE - IEGEBA, FCEyN-UBA CONICET
Corina Beron
Inst. de Inv. en Biodiversidad y Biotecnología.
INBIOTEC - CONICET - Mar del Plata
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miércoles, 23 de marzo de 2016
Reflexiones ambientales Urbanas: número 43: ¡A desarmar la Pelopincho ®!!
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martes, 15 de marzo de 2016
Reflexiones ambientales Urbanas: número 38: Aedes aegypti, el dengue, los mensajes desacertados y las falsas alarmas
Reflexiones ambientales Urbanas:
número 38: Aedes aegypti, el dengue, los mensajes desacertados y las falsas alarmas
Aedes aegypti volvió a ingresar a la argentina a mediados de la década de los ´80 y en menos de una década ya se encontraba en la mayoría de los barrios del oeste y sur de Buenos Aires. En el verano de 1997 se produjo un pequeño brote en Orán, Salta. Al año siguiente, se inició otro brote mucho más significativo. Ocurrió a lo largo de la ruta 34, con epicentro en Tartagal (Salta), desde Salvador Mazza (Salta) hasta Tucumán. Fue tan importante que el Ministerio de Salud de la Nación emitió el primer comunicado de prensa sobre dengue en la historia Argentina y en octubre de 1998 se lanzó el primer spot televisivo con intenciones de transmitir las medidas de prevención. El texto fue supervisado por biólogos de las universidades de Córdoba y Buenos Aires, estaba perfecto. Pero un diseñador gráfico, quizás con buenas intenciones, modificó el inicio del spot donde puso cinco palabras “dengue” que se movían como alas de un insecto. Luego de ello una enumeración de los síntomas de la enfermedad y las medidas más adecuadas de prevención. Quienes salimos al campo para relevar el estado de situación en las viviendas percibimos que la población estaba muy asustada: había interpretado que en ese entonces la palabra rara (dengue) era un mosquito que podía matar con sus picaduras. Al año siguiente, como no había muerto nadie, se pudo percibir una interpretación social de que se había tratado de una “falsa alarma generada por la política del gobierno de ese entonces”, “el mosquito dengue no mata”. Incluso se nos dificultó lograr explicar a los profesionales de la comunicación que había que separar los conceptos relacionados con el mosquito de la enfermedad (el dengue no es un mosquito). Los problemas conceptuales continuaron ocurrieron incluyendo a las máximas autoridades de salud de gobiernos siguientes. Continuó con una epidemia más generalizada iniciada tardíamente en 2009, eran tiempos de sequía, con epicentros en Charata (Chaco), la ciudad de Catamarca (rodeada por un desierto) y Buenos Aires en medio del humo producido por la quema de pastizales (para esa época) en las islas del sur Entrerriano. Para ese entonces, el efecto mediático de la epidemia ayudó a diferenciar al mosquito de la enfermedad. Pero todavía seguían los falsos conceptos sobre los lugares de cría (charcos, zanjas, lagunas, etc.) y el falso concepto sobre las fumigaciones como medidas preventivas. El tercer aviso, se dio a fines del 2015 con el inicio de una nueva epidemia, cargada ahora en marzo del 2016 con un coctel de tres virus distintos. El mensaje es algo más claro, ya se puede hablar de Aedes aegypti, aunque los medios de comunicación siguen confundiendo a la sociedad con las fumigaciones. Entonces la población lo exige y los funcionarios pretenden calmar los reclamos y conceden sus pedidos. Sin embargo deberían darse cuenta que frente un agravamiento de la situación epidemiológica los mensajes confusos pueden jugar en contra de su imagen. El esfuerzo debería apuntar a generar condiciones de hospitales seguros, escuelas seguras (con entornos libres de criaderos), resolver los basurales a cielo abierto o cementerios de chatarra en proximidades de población. Sumado al nerviosismo, se inventan audios con mensajes caóticos transmitidos por celulares donde mienten una situación de desborde en un hospital, generan alarma extrema del que solo beneficia al comercio de productos repelentes. Habrá que evaluar si el efecto de las falsas alarmas en realidad provocan efectos inesperados que desvían la atención contra las verdaderas medidas de prevención: eliminar y evitar la formación de criaderos en las viviendas de las manzanas de las zonas urbanas. ¿Tendremos que esperar nuevas epidemias de mayor impacto para darnos cuenta que los de problemas ambientales que afectan a nuestra salud solo se resuelven con un verdadero ordenamiento ambiental?
Nora Burroni y Nicolás Schweigmann: Grupo de Estudio de Mosquitos. EGE - IEGEBA, FCEyN-UBA CONICET
Elena Beatriz Oscherov: Vicepresidenta de la Asociación Parasitológica Argentina (Ex Profesora Titular de Biología de los Artrópodos y Biología de los Parásitos). FaCENA, UNNE Corrientes
Leonardo Horacio Walantus: Proyecto "Vigilancia Epidemiológica. Seguimiento de Criaderos de Mosquitos de Interés Sanitario” Centro de Investigaciones Entomológicas Parque Tecnológico Misiones
Gustavo C. Rossi: Centro de Estudios de Parásitos y Vectores CCT La Plata-CONICET-UNLP
Edgardo R. Marcos:Veterinaria en Salud Pública. Facultad de Ciencias Veterinarias, .UBA
Raquel M. Gleiser . Ecología de Artrópodos. CREAN-IMBIV CONICET-UNC – Córdoba
número 38: Aedes aegypti, el dengue, los mensajes desacertados y las falsas alarmas
Aedes aegypti volvió a ingresar a la argentina a mediados de la década de los ´80 y en menos de una década ya se encontraba en la mayoría de los barrios del oeste y sur de Buenos Aires. En el verano de 1997 se produjo un pequeño brote en Orán, Salta. Al año siguiente, se inició otro brote mucho más significativo. Ocurrió a lo largo de la ruta 34, con epicentro en Tartagal (Salta), desde Salvador Mazza (Salta) hasta Tucumán. Fue tan importante que el Ministerio de Salud de la Nación emitió el primer comunicado de prensa sobre dengue en la historia Argentina y en octubre de 1998 se lanzó el primer spot televisivo con intenciones de transmitir las medidas de prevención. El texto fue supervisado por biólogos de las universidades de Córdoba y Buenos Aires, estaba perfecto. Pero un diseñador gráfico, quizás con buenas intenciones, modificó el inicio del spot donde puso cinco palabras “dengue” que se movían como alas de un insecto. Luego de ello una enumeración de los síntomas de la enfermedad y las medidas más adecuadas de prevención. Quienes salimos al campo para relevar el estado de situación en las viviendas percibimos que la población estaba muy asustada: había interpretado que en ese entonces la palabra rara (dengue) era un mosquito que podía matar con sus picaduras. Al año siguiente, como no había muerto nadie, se pudo percibir una interpretación social de que se había tratado de una “falsa alarma generada por la política del gobierno de ese entonces”, “el mosquito dengue no mata”. Incluso se nos dificultó lograr explicar a los profesionales de la comunicación que había que separar los conceptos relacionados con el mosquito de la enfermedad (el dengue no es un mosquito). Los problemas conceptuales continuaron ocurrieron incluyendo a las máximas autoridades de salud de gobiernos siguientes. Continuó con una epidemia más generalizada iniciada tardíamente en 2009, eran tiempos de sequía, con epicentros en Charata (Chaco), la ciudad de Catamarca (rodeada por un desierto) y Buenos Aires en medio del humo producido por la quema de pastizales (para esa época) en las islas del sur Entrerriano. Para ese entonces, el efecto mediático de la epidemia ayudó a diferenciar al mosquito de la enfermedad. Pero todavía seguían los falsos conceptos sobre los lugares de cría (charcos, zanjas, lagunas, etc.) y el falso concepto sobre las fumigaciones como medidas preventivas. El tercer aviso, se dio a fines del 2015 con el inicio de una nueva epidemia, cargada ahora en marzo del 2016 con un coctel de tres virus distintos. El mensaje es algo más claro, ya se puede hablar de Aedes aegypti, aunque los medios de comunicación siguen confundiendo a la sociedad con las fumigaciones. Entonces la población lo exige y los funcionarios pretenden calmar los reclamos y conceden sus pedidos. Sin embargo deberían darse cuenta que frente un agravamiento de la situación epidemiológica los mensajes confusos pueden jugar en contra de su imagen. El esfuerzo debería apuntar a generar condiciones de hospitales seguros, escuelas seguras (con entornos libres de criaderos), resolver los basurales a cielo abierto o cementerios de chatarra en proximidades de población. Sumado al nerviosismo, se inventan audios con mensajes caóticos transmitidos por celulares donde mienten una situación de desborde en un hospital, generan alarma extrema del que solo beneficia al comercio de productos repelentes. Habrá que evaluar si el efecto de las falsas alarmas en realidad provocan efectos inesperados que desvían la atención contra las verdaderas medidas de prevención: eliminar y evitar la formación de criaderos en las viviendas de las manzanas de las zonas urbanas. ¿Tendremos que esperar nuevas epidemias de mayor impacto para darnos cuenta que los de problemas ambientales que afectan a nuestra salud solo se resuelven con un verdadero ordenamiento ambiental?
Nora Burroni y Nicolás Schweigmann: Grupo de Estudio de Mosquitos. EGE - IEGEBA, FCEyN-UBA CONICET
Elena Beatriz Oscherov: Vicepresidenta de la Asociación Parasitológica Argentina (Ex Profesora Titular de Biología de los Artrópodos y Biología de los Parásitos). FaCENA, UNNE Corrientes
Leonardo Horacio Walantus: Proyecto "Vigilancia Epidemiológica. Seguimiento de Criaderos de Mosquitos de Interés Sanitario” Centro de Investigaciones Entomológicas Parque Tecnológico Misiones
Gustavo C. Rossi: Centro de Estudios de Parásitos y Vectores CCT La Plata-CONICET-UNLP
Edgardo R. Marcos:Veterinaria en Salud Pública. Facultad de Ciencias Veterinarias, .UBA
Raquel M. Gleiser . Ecología de Artrópodos. CREAN-IMBIV CONICET-UNC – Córdoba
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Reflexiones Ambientales Urbanas: 32 Los mosquitos en el aprendizaje: Un video muy completo sobre Aedes aegypti y Aedes albopictus para usar en el aula: Parte 1
Reflexiones Ambientales Urbanas:
32 Los mosquitos en el aprendizaje: Un video muy completo sobre Aedes aegypti y Aedes albopictus para usar en el aula: Parte 1
Este video es de excelente calidad académica, está pensado para zonas tropicales y subtropicales. Creemos que lo que se muestra es de gran utilidad también para los que vivimos en las zonas templadas del cono Sur de América. Es por ello que nos permitimos aportar algunas aclaraciones para el docente que quiera mostrarlo en clase o que lo sugiera como tarea para el hogar y después genere un ámbito de discusión en clase.
Con el buscador se encuentra como: Aedes aegypti y Aedes albopictus - Una amenaza en el trópicos - PARTE 1.
En Youtube como https://www.youtube.com/watch?v=nVnqoCoKGB8 Producido por SPTI - IOC/Fiocruz
Corresponde al Instituto de excelencia de Brasil, Instituto Oswaldo Cruz/ Fiocruz –Brasil El paisaje inicial nos muestra ambientes arbolados donde hay variedad de frutos y flores 0:24- que son el alimento para todas las especies de mosquitos, incluidas las dos que se muestran aquí. 0:30- presentan a las dos especies Aedes aegypti ya conocida por nosotros y a la otra Aedes albopictus que también fue hallada en la provincia de Misiones, Argentina. Las dos son muy parecidas, pero se distinguen fácilmente por las escamas blancas con forma de la lira o por la línea longitudinal. Ambas especies suelen transmitir diversos virus, como se describe en el video. 0:55- se habla del probable origen y cómo fueron dispersados pasivamente por el mundo. Un criterio muy importante para comprender porque aparecen estas enfermedades en distintos lugares: “el concepto de globalización reciente”. Si bien afecta a las zonas tropicales y subtropicales, en la actualidad el problema llega también a las zonas templadas. En el mapa se puede ver como la distribución del mosquito llega más al sur del trópico de capricornio (aunque hay que aclarar que para la Argentina la distribución es mayor, ese mapa no es muy preciso. Por ejemplo en 2009 hubo epidemia en la provincia de Catamarca.1:25- origen de Aedes aegypti, excelente como lo muestran. 1:55- remarcar que el problema es en áreas de ocupación urbana desordenada.2:05- Aedes albopictus tiene un origen muy distinto y ocupa además de las zonas urbanizadas, los ambientes rurales y semisilvestres.2:37- Aedes albopictus fue detectado en la década de los ´80 en mercadería (cubiertas usadas) provenientes de Asia tanto en EEUU y en Rio de Janeiro y Minas Gerais (Brasil). En 1998 dos grupos de investigación hallan a esta especie en la provincia de Misiones (Argentina). En 2014 se realizó una recorrida por las gomerías de las provincias de Corrientes y Misiones. Solo se halló en el norte de la provincia de Misiones, tanto del lado del rio Paraná como del lado del río Uruguay. 3:23- Es importante remarcar que si bien Aedes albopictus es transmisor de dengue en Asia y Oceanía, hasta el presente no hay evidencias de que transmita este virus en América, pero los grupos que investigan están alertas sobre la posibilidad de transmitir este u otros virus. 4:02- consideramos que la prevención o el ordenamiento ambiental son conceptos más apropiados que el que se usa en el video (combatir) y para ello es importante conocerlos (4:06): como son la morfología, los hábitos (comportamiento), como se reproducen (para que podamos hacer control de natalidad) y el ambiente donde viven. 4:22- las explicaciones de los detalles morfológicos son excelentes. Si alguien llegara a encontrar ejemplares de Aedes albopictus en Argentina, les agradeceremos que nos avisen ya que se está monitoreando su distribución geográfica en Argentina. 6:50- los laboratorios de investigación que tienen insectarios suelen darles frutas para alimentarlos. Como es imposible eliminar el alimento de las zonas urbanas (plantas con flores y frutos), la mejor opción es impedir la presencia de criaderos.7:54- El mismo razonamiento deberíamos usar para las fuentes de sangre, es imposible eliminar a los humanos y las mascotas de las zonas urbanas. 8:23- el almacenamiento de espermatozoides en las espermatecas es la que permite que la hembra copule una sola vez en la vida y ponga huevos varias veces. 9:30- se observa la emisión de saliva (esas sustancias a veces nos anestesian y/o nos producen picazón). 10:14- la cantidad de sangre que deben ingerir debe ser completa (decimos “a repleción”) para que se estimulen los mecanismos de puesta de huevos.10:25 – Con tanto líquido en el cuerpo las hembras quedan dificultadas para volar, por lo que la digestión implica eliminación de agua.
Gustavo C. Rossi
CEPAVE Centro de Estudios de Parásitos y Vectores,
CCT La Plata-CONICET- UNLP
Nicolás Schweigmann
Grupo de Estudio de Mosquitos
EGE - IEGEBA, FCEyN-UBA CONICET
María Victoria Micieli,
CEPAVE Centro de Estudios de Parásitos y Vectores,
CCT La Plata-CONICET- UNLP
32 Los mosquitos en el aprendizaje: Un video muy completo sobre Aedes aegypti y Aedes albopictus para usar en el aula: Parte 1
Este video es de excelente calidad académica, está pensado para zonas tropicales y subtropicales. Creemos que lo que se muestra es de gran utilidad también para los que vivimos en las zonas templadas del cono Sur de América. Es por ello que nos permitimos aportar algunas aclaraciones para el docente que quiera mostrarlo en clase o que lo sugiera como tarea para el hogar y después genere un ámbito de discusión en clase.
Con el buscador se encuentra como: Aedes aegypti y Aedes albopictus - Una amenaza en el trópicos - PARTE 1.
En Youtube como https://www.youtube.com/watch?v=nVnqoCoKGB8 Producido por SPTI - IOC/Fiocruz
Corresponde al Instituto de excelencia de Brasil, Instituto Oswaldo Cruz/ Fiocruz –Brasil El paisaje inicial nos muestra ambientes arbolados donde hay variedad de frutos y flores 0:24- que son el alimento para todas las especies de mosquitos, incluidas las dos que se muestran aquí. 0:30- presentan a las dos especies Aedes aegypti ya conocida por nosotros y a la otra Aedes albopictus que también fue hallada en la provincia de Misiones, Argentina. Las dos son muy parecidas, pero se distinguen fácilmente por las escamas blancas con forma de la lira o por la línea longitudinal. Ambas especies suelen transmitir diversos virus, como se describe en el video. 0:55- se habla del probable origen y cómo fueron dispersados pasivamente por el mundo. Un criterio muy importante para comprender porque aparecen estas enfermedades en distintos lugares: “el concepto de globalización reciente”. Si bien afecta a las zonas tropicales y subtropicales, en la actualidad el problema llega también a las zonas templadas. En el mapa se puede ver como la distribución del mosquito llega más al sur del trópico de capricornio (aunque hay que aclarar que para la Argentina la distribución es mayor, ese mapa no es muy preciso. Por ejemplo en 2009 hubo epidemia en la provincia de Catamarca.1:25- origen de Aedes aegypti, excelente como lo muestran. 1:55- remarcar que el problema es en áreas de ocupación urbana desordenada.2:05- Aedes albopictus tiene un origen muy distinto y ocupa además de las zonas urbanizadas, los ambientes rurales y semisilvestres.2:37- Aedes albopictus fue detectado en la década de los ´80 en mercadería (cubiertas usadas) provenientes de Asia tanto en EEUU y en Rio de Janeiro y Minas Gerais (Brasil). En 1998 dos grupos de investigación hallan a esta especie en la provincia de Misiones (Argentina). En 2014 se realizó una recorrida por las gomerías de las provincias de Corrientes y Misiones. Solo se halló en el norte de la provincia de Misiones, tanto del lado del rio Paraná como del lado del río Uruguay. 3:23- Es importante remarcar que si bien Aedes albopictus es transmisor de dengue en Asia y Oceanía, hasta el presente no hay evidencias de que transmita este virus en América, pero los grupos que investigan están alertas sobre la posibilidad de transmitir este u otros virus. 4:02- consideramos que la prevención o el ordenamiento ambiental son conceptos más apropiados que el que se usa en el video (combatir) y para ello es importante conocerlos (4:06): como son la morfología, los hábitos (comportamiento), como se reproducen (para que podamos hacer control de natalidad) y el ambiente donde viven. 4:22- las explicaciones de los detalles morfológicos son excelentes. Si alguien llegara a encontrar ejemplares de Aedes albopictus en Argentina, les agradeceremos que nos avisen ya que se está monitoreando su distribución geográfica en Argentina. 6:50- los laboratorios de investigación que tienen insectarios suelen darles frutas para alimentarlos. Como es imposible eliminar el alimento de las zonas urbanas (plantas con flores y frutos), la mejor opción es impedir la presencia de criaderos.7:54- El mismo razonamiento deberíamos usar para las fuentes de sangre, es imposible eliminar a los humanos y las mascotas de las zonas urbanas. 8:23- el almacenamiento de espermatozoides en las espermatecas es la que permite que la hembra copule una sola vez en la vida y ponga huevos varias veces. 9:30- se observa la emisión de saliva (esas sustancias a veces nos anestesian y/o nos producen picazón). 10:14- la cantidad de sangre que deben ingerir debe ser completa (decimos “a repleción”) para que se estimulen los mecanismos de puesta de huevos.10:25 – Con tanto líquido en el cuerpo las hembras quedan dificultadas para volar, por lo que la digestión implica eliminación de agua.
Gustavo C. Rossi
CEPAVE Centro de Estudios de Parásitos y Vectores,
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Nicolás Schweigmann
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sábado, 5 de marzo de 2016
Reflexiones Ambientales Urbanas: 27 “Tecnología de punta” en un sensor de presencia de Aedes aegypti.
Reflexiones Ambientales Urbanas:
27 “Tecnología de punta” en un sensor de presencia de Aedes aegypti.
Tecnología es una palabra que deriva del griego, compuesto por los vocablos tekne (“arte”, “técnica”, "saber hacer")
y logos (“conjunto de saberes”). La noción supone la puesta en práctica del conocimiento, no necesariamente
científico, para satisfacer las necesidades humanas. La tecnología de punta hace referencia a toda tecnología con
desarrollo de avanzada suponiendo un adelanto innovador respecto a los productos ya existentes.
En la historia conocida se han desarrollado varios dispositivos para detectar la presencia de
Aedes aegypti. Durante unos años se emplearon “larvitrampas”, cubiertas cortadas como
medialuna, con agua para favorecer la presencia de larvas de mosquitos que se revisaban
una vez por semana. Con el tiempo se demostró que eran peligrosas si no eran revisadas
correctamente a tiempo. Surgió una alternativa biológicamente distinta, algo más segura y
muy sensible para detectar la actividad del mosquito (complementario con las encuesta
larvarias), pero que tiene la ventaja de ser rápida y económica. El mecanismo no presenta
sofisticación porque técnicamente no es complejo. La ciencia no se vale de lo sofisticado,
puesto que en general lo sofisticado se entiende por algo falto de naturalidad, afectadamente
refinado. Quienes lo inventaron la llamaron “ovitrampa” (Fay y Eliason, 1966) y están mucho
más ligadas al “saber” que las más sofisticadas tecnologías. El nombre es discutible en el
sentido que puede ser interpretada como una herramienta para cazar mosquitos. En realidad,
funciona como sensor de actividad de ovipostura de las hembras (análogo de un sensor de
pérdida de gas). La sensibilidad de detección es increíble y constituye una herramienta ideal
para generar un verdadero “alerta temprana”. Como se sabe que esta especie de mosquito no se dispersa por
distancias de más allá de una manzana, nos avisa cuando hay un criadero cercano al lugar. Si no respondemos
adecuadamente, habrá mayor riesgo de transmisión (parecido a un incendio generado por escape de gas). Así de
simple. Hoy, en medio de la epidemia de 2016, si pusiésemos a este “sensor de actividad” en cada manzana, en la
mayoría se detectaría presencia del mosquito (como si todos los caños de las manzanas de la ciudad estuvieran
perdiendo gas). Creemos que la conclusión es sencilla y no es necesario explicarla. Veamos en qué consiste este
dispositivo que tiene tecnología de punta. No necesita de chips electrónicos, no requiere de genes modificados, no
usa nanotecnología ni sistemas sofisticados. Se basa en la inteligencia humana que aprovecha los conocimientos
existentes sobre el comportamiento del ser vivo que quiere evaluar. Como Aedes aegypti utiliza recipientes, el sensor
es un recipiente (originalmente un frasco de mermelada vacio y bien limpio). Como las hembras de Aedes aegypti
buscan recipientes en lugares oscuros y les gustan los contrastes pintamos al frasco con pintura negra para
pizarrones por afuera y le pegamos una etiqueta de papel blanco. Además colocamos al frasco entre la vegetación de
un cantero (a la sombra). Como a Aedes aegypti le gusta el olor a agua con microorganismos, agregamos agua hasta
un cuarto a un tercio del volumen del interior del frasco. Como Aedes aegypti suele posarse en las paredes de los
recipientes y pone los huevos pocos milímetros por encima del borde de agua, y además como nuestro sensor es de
vidrio bien limpio, le ofrecemos una superficie más cómoda para posarse, más rugosa que el vidrio, para que ponga
sus huevos ahí. Para esto, nosotros usamos un bajalengua agarrado al borde del frasco con un clip grande, pero
puede ser cualquier otro material más rugoso que el vidrio y que no se deshaga con el agua, como un palito de
helado, un trozo de tela de algodón. Para que este sistema funcione bien, el vidrio debe estar bien limpio por dentro.
Todas las semanas sacamos el bajalengua, cambiamos el agua, limpiando previamente y con mucho esmero el
frasco de vidrio usando un cepillo para mamaderas. Los bajalenguas los llevamos al laboratorio en algo que mantenga humedad (como pueden ser bolsitas de celofán y los observamos con una lupa. Los huevos de Aedes aegypti son característicos y muy fáciles de distinguir (Foto de izquierda
sacada al sol con celular). Quienes tienen buena visión pueden verlos a simple vista, al sol son bien negros y con aspecto de diminutos granos de arroz de medio a un milímetro de largo. Este dispositivo se puede poner en los centros, o en extremos de un predio (manzana, escuela, hospital, edificios públicos, etc.) y de esa forma detectar si el mosquito está presente (solo en temporada cálida).En caso de detectarlo, habría que diseñar alguna estrategia solidaria con los vecinos para lograr manzanas ambientalmente seguras y saludables. Nos ponemos a disposición de quien lo necesite (educadores o personas que quieran replicarlo) para asesorarlos a distancia para que puedan llevar al aula esta u otras experiencias educativas que se enviarán en los próximos días. Más información en https://dengueinfoar.wordpress.com/
Nicolás Schweigmann
Grupo de Estudio de Mosquitos
EGE-IEGEBA, FCEyN -UBA CONICET
Hernán G Solari
Dinámica de sistemas complejos
Física-FCEN-UBA e IFIBA-CONICET
Gustavo C. Rossi
Centro de Estudios de Parásitos y Vectores
CCT La Plata-CONICET-UNLP
Raquel M. Gleiser
Ecología de Artrópodos CREAN-IMBIV
CONICET-UNC – Córdoba
27 “Tecnología de punta” en un sensor de presencia de Aedes aegypti.
Tecnología es una palabra que deriva del griego, compuesto por los vocablos tekne (“arte”, “técnica”, "saber hacer")
y logos (“conjunto de saberes”). La noción supone la puesta en práctica del conocimiento, no necesariamente
científico, para satisfacer las necesidades humanas. La tecnología de punta hace referencia a toda tecnología con
desarrollo de avanzada suponiendo un adelanto innovador respecto a los productos ya existentes.
En la historia conocida se han desarrollado varios dispositivos para detectar la presencia de
Aedes aegypti. Durante unos años se emplearon “larvitrampas”, cubiertas cortadas como
medialuna, con agua para favorecer la presencia de larvas de mosquitos que se revisaban
una vez por semana. Con el tiempo se demostró que eran peligrosas si no eran revisadas
correctamente a tiempo. Surgió una alternativa biológicamente distinta, algo más segura y
muy sensible para detectar la actividad del mosquito (complementario con las encuesta
larvarias), pero que tiene la ventaja de ser rápida y económica. El mecanismo no presenta
sofisticación porque técnicamente no es complejo. La ciencia no se vale de lo sofisticado,
puesto que en general lo sofisticado se entiende por algo falto de naturalidad, afectadamente
refinado. Quienes lo inventaron la llamaron “ovitrampa” (Fay y Eliason, 1966) y están mucho
más ligadas al “saber” que las más sofisticadas tecnologías. El nombre es discutible en el
sentido que puede ser interpretada como una herramienta para cazar mosquitos. En realidad,
funciona como sensor de actividad de ovipostura de las hembras (análogo de un sensor de
pérdida de gas). La sensibilidad de detección es increíble y constituye una herramienta ideal
para generar un verdadero “alerta temprana”. Como se sabe que esta especie de mosquito no se dispersa por
distancias de más allá de una manzana, nos avisa cuando hay un criadero cercano al lugar. Si no respondemos
adecuadamente, habrá mayor riesgo de transmisión (parecido a un incendio generado por escape de gas). Así de
simple. Hoy, en medio de la epidemia de 2016, si pusiésemos a este “sensor de actividad” en cada manzana, en la
mayoría se detectaría presencia del mosquito (como si todos los caños de las manzanas de la ciudad estuvieran
perdiendo gas). Creemos que la conclusión es sencilla y no es necesario explicarla. Veamos en qué consiste este
dispositivo que tiene tecnología de punta. No necesita de chips electrónicos, no requiere de genes modificados, no
usa nanotecnología ni sistemas sofisticados. Se basa en la inteligencia humana que aprovecha los conocimientos
existentes sobre el comportamiento del ser vivo que quiere evaluar. Como Aedes aegypti utiliza recipientes, el sensor
es un recipiente (originalmente un frasco de mermelada vacio y bien limpio). Como las hembras de Aedes aegypti
buscan recipientes en lugares oscuros y les gustan los contrastes pintamos al frasco con pintura negra para
pizarrones por afuera y le pegamos una etiqueta de papel blanco. Además colocamos al frasco entre la vegetación de
un cantero (a la sombra). Como a Aedes aegypti le gusta el olor a agua con microorganismos, agregamos agua hasta
un cuarto a un tercio del volumen del interior del frasco. Como Aedes aegypti suele posarse en las paredes de los
recipientes y pone los huevos pocos milímetros por encima del borde de agua, y además como nuestro sensor es de
vidrio bien limpio, le ofrecemos una superficie más cómoda para posarse, más rugosa que el vidrio, para que ponga
sus huevos ahí. Para esto, nosotros usamos un bajalengua agarrado al borde del frasco con un clip grande, pero
puede ser cualquier otro material más rugoso que el vidrio y que no se deshaga con el agua, como un palito de
helado, un trozo de tela de algodón. Para que este sistema funcione bien, el vidrio debe estar bien limpio por dentro.
Todas las semanas sacamos el bajalengua, cambiamos el agua, limpiando previamente y con mucho esmero el
frasco de vidrio usando un cepillo para mamaderas. Los bajalenguas los llevamos al laboratorio en algo que mantenga humedad (como pueden ser bolsitas de celofán y los observamos con una lupa. Los huevos de Aedes aegypti son característicos y muy fáciles de distinguir (Foto de izquierda
sacada al sol con celular). Quienes tienen buena visión pueden verlos a simple vista, al sol son bien negros y con aspecto de diminutos granos de arroz de medio a un milímetro de largo. Este dispositivo se puede poner en los centros, o en extremos de un predio (manzana, escuela, hospital, edificios públicos, etc.) y de esa forma detectar si el mosquito está presente (solo en temporada cálida).En caso de detectarlo, habría que diseñar alguna estrategia solidaria con los vecinos para lograr manzanas ambientalmente seguras y saludables. Nos ponemos a disposición de quien lo necesite (educadores o personas que quieran replicarlo) para asesorarlos a distancia para que puedan llevar al aula esta u otras experiencias educativas que se enviarán en los próximos días. Más información en https://dengueinfoar.wordpress.com/
Nicolás Schweigmann
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EGE-IEGEBA, FCEyN -UBA CONICET
Hernán G Solari
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Física-FCEN-UBA e IFIBA-CONICET
Gustavo C. Rossi
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